Para bailar
Funk blues, calypso blues, shuffle y boogie: ritmos con el pie pisando fuerte. Cuando la pista pide guerra, el blues responde con un groove al que nadie sabe decir que no.
Westin’ Blues sube al escenario con voz y armónica, guitarra, saxo, teclados, bajo y batería. Dinos la fecha y el lugar y te contestamos con el presupuesto.
Esto es lo que va a sonar en tu fiesta: clásicos del blues tocados con voz, armónica, saxo, teclados, guitarra, bajo y batería. Dale al play y juzga tú mismo.
Son grabaciones de la banda, tal cual suenan. En directo, mucho mejor.
El blues nació para acompañar la vida entera: las penas, las ganas de bailar, la sobremesa que se alarga hasta la madrugada. Por eso no es un solo sonido, sino una familia enorme. Del shuffle de Chicago al slow blues de luz tenue, del boogie que levanta una plaza al swing suave de una copa entre amigos. Tú nos cuentas cómo es tu fiesta, y nosotros elegimos el blues que le queda como un guante.
Funk blues, calypso blues, shuffle y boogie: ritmos con el pie pisando fuerte. Cuando la pista pide guerra, el blues responde con un groove al que nadie sabe decir que no.
Slow blues, baladas y swing a media luz. Música con alma para una cena o un aperitivo: llena el aire sin tapar la conversación y hace que la gente se quede.
Seis músicos tocando de verdad, escuchándose y respondiéndose. Ninguna fiesta suena igual que otra, y esa noche solo existe una vez.
Hemos subido a escenarios de fiestas, mercados, tardeos y ciclos de blues y jazz. Elige el tuyo y te preparamos la propuesta.
Seis músicos, cada uno con su sitio en el escenario. Pasa el ratón por encima de cada uno, o tócalo en el móvil, para verlo de cerca.
Así suena y se ve un concierto de Westin’ Blues. Toca una foto para verla grande.
Cuéntanos qué evento tienes y dónde, y te respondemos con la información y el presupuesto. La forma más rápida es escribirnos por WhatsApp: llegas directamente a la banda.